martes, 18 de abril de 2017

The Beatles: A casi medio siglo de su separación el legado permanece latente

El año 1962 vio nacer a una de las agrupaciones musicales más significativas de la historia, responsable de influir positivamente a generaciones futuras de músicos y artistas con sus melódicas composiciones, arreglos y letras con contenido. Su gloria, fama y legado sin duda es superior al tiempo que permaneció este cuarteto deleitando a varias generaciones.


Abril es un mes en el que se conmemora el cambio que vivió una agrupación que se convertiría en leyenda luego de anunciar al mundo su desaparición definitiva probablemente por desunión del grupo, la muerte de Brian Epstein, el mánager y la aparición de Yoko Ono en la vida de John Lennon.


Con millones de álbumes vendidos y una enorme fanbase como apoyo, el 10 de abril de 1970, Paul McCartney anunció la separación de los Beatles. Múltiples fueron los motivos que llevaron al final de la banda: la desaparición del espíritu de equipo, la muerte de Brian Epstein, el mánager y la aparición de Yoko Ono en la vida de John Lennon.



Tras una carrera que no sobrepasaría la década, pero que, sin embargo, dejó tras de sí innumerables éxitos no solo para sus integrantes, sino para todo lo que se relacionase con ellos, The Beatles comenzaron a distanciarse paulatinamente por varios factores que desembocaron en la ruptura oficial de la banda.

Muerte del "Quinto Beatle"
Para los fans y para la agrupación, el manager de The Beatles, Brian Epstein, era considerado el quinto miembro por todo lo que aportaba a la banda: era el mediador entre los miembros, facilitaba la comunicación entre todos para lograr una cohesión que le permitiese al grupo fluir de manera artística y ayudaba a disipar los conflictos existentes.


Epstein murió en 1967 debido a una sobredosis de droga; aunque muchos calificaron lo sucedido como un suicidio, fuentes cercanas afirmaron que él no sería capaz de cometer semejante acto, mucho menos después de que su madre enviudara.



La muerte de Epstein dejó un gran vacío en los integrantes, no solo porque fuese el manager y gestor de toda la banda, sino por el significado emocional que él tenía para cada uno de los miembros. El más afectado fue John Lennon, con quien el fallecido era muy cercano.


Su muerte significó una preocupación financiera para los miembros,pues la fundación de Apple Corps había iniciado bajo la supervisión de Epstein para asegurar los impuestos de la banda, pero la continuidad del proyecto se puso en duda tras su muerte. Las tensiones en la banda aumentaron tras este hecho, siendo no muy dotados en el ámbito de los negocios.


Yoko Ono
La esposa de John Lennon, la artista conceptual japonesa-norteamericana Yoko Ono, sería, para muchos fans y expertos, una de las principales causas de la separación.


Lennon poco se apartaba de ella, incluso le permitía estar dentro del estudio a la hora de grabar, algo que la banda, desde sus inicios, tenía prohibido: ninguno podía meter al estudio a novias o esposas. Sin embargo, Lennon insistía en que ella estuviera ahí.


Ono hacía comentarios que desagradaban a los otros tres miembros. Llegaron afirmar que su sola presencia ya era molesta y generaba tensiones.


McCartney ha admitido en entrevistas posteriores que Yoko Ono no tuvo nada que ver con la separación del grupo. Al menos no directamente.


Por otra parte, Yoko señaló en 1987 que fue Paul quien separó al grupo, pues “tanto John como Ringo y George querían dejar el grupo, porque sentían que se estaban convirtiendo en la banda de McCartney”.



Diferencias Artísticas
A pesar de que la muerte de Epstein o la llegada de Yoko Ono, el factor de desanimo en la banda estaba presente desde hacía mucho. Había diferencias artísticas y varios proyectos solistas a los que cada uno se estaría dedicando cada vez más.



Uno de estos proyectos era el álbum en solitario que Paul lanzaría aún estando dentro de la banda. “McCartney”, como se titularía el álbum, sería lanzado casi al mismo tiempo que “Let it Be”, decimotercer y último álbum de The Beatles, lo que preocupaba a los otros integrantes y a la compañía discográfica.



En otros aspectos, era notable el protagonismo de Lennon y McCartney en las composiciones de la banda desde el inicio, dejando a Ringo y Harrison en un segundo lugar. Sin embargo, para 1965, Harrison comenzó componer de mejor manera y a ser reconocido como tal, sin embargo muchas de sus canciones seguían siendo rechazadas para la banda, y los productores preferían escoger una de Paul o John, lo que ocasionó una frustración creciente en Harrison.




El Final de la Banda
El 10 de abril de 1970, Paul McCartney hizo oficial la separación de la banda a través de un comunicado, a pesar de que ya había mencionado su disolución en una entrevista para la revista Life en noviembre del año anterior. El anuncio de la separación por parte de Paul fue parte del lanzamiento de su primer álbum en solitario, McCartney, por lo que muchos alegan que fue él quien separó la banda.



Medio siglo del 'Sgt. Pepper’s' de los Beatles ¿Sigue siendo tan bueno?

Re-edición de lujo para una de las obras que marcaron la cultura pop del siglo XX

Ya se pueden reservar copias, pero no será hasta el 26 de mayo cuando tengamos acceso a una de las reediciones más completas de la historia del pop. Hablamos del paquete de cincuenta aniversario de 'Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band' (1967), que incluye cien minutos de rarezas, documental sobre las sesiones de grabación, libreto de 144 páginas y -sobre todo- una nueva remezcla con sonido 5.1 Surround, obtenida a partir de las cintas originales. Los encargados de amplificar el material original son Sam Okell y Gilles Martin, hijo de George Martin, el quinto Beatle. Pero, más allá de golosinas para adictos al grupo, estamos ante un disco con enorme impacto cultural, que hoy podemos mirar con la perspectiva que dan cinco décadas de distancia.



Adiós a los conciertos
¿Qué tiene de especial el álbum? “Es el fruto de la dedicación a la composición y sesiones de grabación que les permitía una agenda, ya sin actuaciones en directo, que recientemente habían abandonado. Se daban cuenta de que ya no era posible llevar al directo sus ideas y se dedicaron al que querían que fuese el proyecto de su carrera. Siguiendo su abundante caudal productivo, The Beatles había publicado en año y medio los tres álbumes que definitivamente revolucionaban el pop: ‘Rubber Soul’ (1965), ‘Revolver’ (1966) y el Sargento (1967)”, explica. Los ojos y oídos de millones de melómanos del planeta estaban puestos en estos cuatro chicos de clase obrera.







Varapalo de la crítica
Contra lo que pueda pensarse, Richard Goldstein, crítico del 'New York Times' en 1967, no se mostró e impresionado por el despliegue psicodélico del hoy legendario álbum. Recordamos sus palabras: “Aclamados como padres del pop de vanguardia, el grupo ha sido idolatrado como las personas más creativas de su generación. La presión para crear un álbum complejo, profundo e innovador debe de haber resultado abrumadora”, explicaba. El veredicto de Goldstein no fue precisamente entusiasta: “El sonido es un pastiche de brillo y disonancia. La atmósfera es dulzona, casi nostálgica. Pero, como la portada, el efecto principal es agitado, molón y saturado. Es un álbum de efectos especiales, deslumbrante pero en última instancia fraudulento”, opina. Su desigual recepción no impidió que 'Lucy In The Sky With Diamonds', 'With a Little Help From My Friends' y 'She`s Leaving Home' se convirtieran en himnos generacionales.



Entre Rolling Stones y Beach Boys
Podemos aprovechar este magno aniversario para desmontar uno de los mitos más persistentes sobre el grupo. “Nunca hubo pique con los Rolling Stones, hasta John y Paul les compusieron uno de sus primeros éxitos. Con los que compitieron en ideas, perfección y armonías fue con los californianos Beach Boys. Cada grupo escuchaba al otro para superarlo. Así Paul afirmó que si no hubiese sido por ‘Pet Sounds’ (1966), la obra cumbre de Beach Boys, no hubiesen alcanzado nunca el ‘Sargeant Pepper’s…” Brian Wilson, líder de la banda estadounidense, dijo que “este sí es inalcanzable” cuando escuchó las canciones del Sargento Pimienta”, recuerda.



Por extraño que pueda parecer, la reedición extendida de la que vamos a disfrutar en breve tiene su origen en el Circo del Sol. “Cuando se plantearon hacer su espectáculo ‘Love’, basado en la música de los Beatles, tuvieron que prescindir de una sus características inherentes, la música en directo. Por primera vez iban a utilizar música grabada, pero su compromiso con la originalidad les llevó a mezclar en 5.1 (tipo cine de acción) todos los temas necesarios para su actuación en Las Vegas. El resultado de reparación y remezcla fue tan espectacular que abrieron la puerta que hoy experimenta el ‘Sgt Pepper’s’. 



Revolución cultural
La obra rompió barreras: “No creo que tenga importancia alguna ponerse a discutir hoy sobre las diferencias entre alta cultura y cultura popular. Es sólo un trasunto de la división de clases, y no dice nada. Importa más ver cómo se fueron difuminando las fronteras entre una y otra. Por ejemplo, en el mismo momento en que Elvis Presley grababa ‘That's all right, mama’, el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaraba inconstitucional la educación separada de negros y blancos en las escuelas. Lo importante es darse cuenta, ahora cuando las identidades de cada grupo se afirman por encima de todo, que Elvis se olvidó entonces de que era un joven blanco y se puso a cantar como un negro. Importa entender que también a los Beatles se les olvidó que eran unos muchachos británicos y que por eso pudieron abrazar los ritmos que en sus orígenes habían inventado los esclavos de unas plantaciones”, apuntaba el filósofo.




Querido John Lennon: imaginaste un mundo que no existe

Una mañana del 1971 te sentaste al piano en tu habitación de Ascot y escribiste una canción. Querías que imaginásemos un mundo sin infierno bajo nosotros. 




Sin embargo, hoy, parte de ese mundo arde en llamas. Siento decirte que después de más de cuatro décadas, las cosas no han cambiado demasiado. El pueblo sirio aúlla de dolor y espanto, sus niños tiemblan de miedo y mueren sin haber dejado de ser niños, que es la peor manera de morir.



Tenías que haber visto esas fotografías de sus rostros sin vida, extirpados de la infancia con el perfume genocida del gas Sarín, abandonados por la indecente flojera de los responsables políticos mundiales.




Padres sin hijos, hijos sin madres, hermanos sin hermanas, todos sin todos, despareciendo bajo la monstruosa voluntad de algunas bestias. Porque los monstruos, oh sí, existen y, a menudo, asoman sus garras por la ventana.


Querías que no hubiese nada por lo que matar o morir, pero se ha convertido en una espantosa rutina que a algunos dementes les sobren razones para conducir esos taxis del horror, lanzar bombas carniceras o liberar armas químicas y traicioneras, con el terrible convencimiento de estar haciendo lo correcto en nombre de una religión impostada. 



Lennon, te imagino al piano acompañado de Yoko soñando con un mundo en el que no hubiera posesiones ni hambruna y, sin embargo, jamás este mundo estuvo tan dividido entre los que tienen y los que no tienen. 



De hecho, el hambre ya no solo devora África sino que se sienta en el sofá de esa familia que vive en el quinto. Deseabas que no hubiese países, ni fronteras que los separase, aunque lo cierto es que nunca como hoy los muros fueron tan inabarcables y los mares tan extensos y voraces.


Soñaste un mundo que no existe, pero sigue cantando. Todavía somos legión las personas que lo hacemos contigo, John, cuatro décadas después, sentadas junto a ti en el piano de tu habitación en Ascot. 


miércoles, 29 de marzo de 2017

Paul McCartney graba disco para cine

El ex Beatle Paul McCartney alista su regreso a los estudios de grabación pues participará en  la banda sonora de una película animada, cuyo nombre aún se mantiene en reserva. 

"Estoy haciendo un nuevo álbum, que es muy divertido. Estoy en medio de eso ", comentó el cantante en una entrevista con BBC Radio. El disco —que aún no tiene fecha de lanzamiento— será producido por Greg Kurstin, el mismo que se encargó del premiado tema "Hello" de Adele en 201 y con McCartney trabajó por primera vez hace dos años.

El más reciente disco que lanzó el músico británico como solista fue New en 2013. En esa línea, su nuevo disco marcaría el retorno del ex Beatle a los estudios de grabación para realizar una producción con canciones inéditas.
Hace muy poco, McCartney  se refirió al recientemente fallecido Chuck Berry como una gran influencia para Los Beatles. "Él vino a uno de nuestros conciertos cuando jugábamos en St. Louis, que es su ciudad natal. Y vino detrás del escenario. Fue genial conocerlo", recordó.

jueves, 29 de diciembre de 2016

50 AÑOS DEL “CARNIVAL OF LIGHT” DE LOS BEATLES ;EL TEMA QUE NUNCA EXISTIO

El 24 de noviembre, empezaron a grabar el tema ‘Sreawberry fields forever’, que John Lennon había compuesto en Almería. En diciembre de 1966, el diseñador David Vaughn le pidió a McCartney que escribiera un tema para el festival Million Volt Light and Sound Rave, dedicado a experiencias electrónicas. Paul, sorprendentemente, aceptó el encargo.



Y TAL DÍA COMO HOY, HACE 50 AÑOS, LOS BEATLES EMPEZARON A SILUETEAR “CARNIVAL OF LIGHT” , EL TEMA INEDITO DE LOS BEATLES, QUE NUNCA HA APARECIDO. 

Era su manera de agradecer el favor de que esa misma cámara de artistas le había hecho cuando le pintó el piano con imágenes psicodélicas. McCartney todavía utiliza el piano en la actualidad cuando se pone al frente de ‘Live and let die’ y ‘Hey Jude’, casi siempre al final de sus actuaciones.


El 5 de enero de 1967, tras grabar Paul, John y George unas voces para el “nuevo tema” ‘Penny Lane’, con el que llevaban trabajando ya más de cinco semanas, más incluso que para ‘Strawberry Fields forever’, se pusieron a trabajar en el encargo de Paul. Ringo seguía aprendiendo a jugar al ajedrez y no intervino en el ‘party’ psicodélico en el que dos estupendos amigos como John y Paul estaban dispuestos para ser “más modernos” incluso que John Cage, aunque fuese a base de LSD.

Cuenta Geoff Emerick, el larguirucho y maravilloso ingeniero de grabación, con el que tuve el honor de trabajar en mi proyecto de ‘Trópico de Cancer’, que la imaginación de Paul ponía dirección a la locura, un delirio aparentemente informe en el que los cuatro Beatles improvisaban. Paul, con acordes delirantes en el organo; George con gemidos de guitarra distorsionada.

Swinging London
Es decir, lo que se llamaba en aquellos tiempos un ‘happening’ artístico. Otra manifestación extraordinaria de lo que el semanario ‘Time’ bautizó ‘Swinging London’,(‘Alocado Londres’) en su reportaje de aquel tiempo, unos años soberbios y llenos de imaginación en la capital de Inglaterra.

Una época en la que ‘Time’ comparaba a Londres con los pícaros años de París, la decadencia de preguerra en Berlín, el glamur de los años 40 de Hollywood y la pecaminosa Nueva York de los años 50. Recuerdo que alguien comparó el ‘Swinging London’ con una novela de Scott Fritzgerald, pero pasada por el filtro de Ian Fleming, el creador de James Bond. Como escribió Peter Evans: “La de los años 60 en Londres no fue una década, una era, una época, sino la ceremonia de la celebración de un continuo ‘happening'”.

Los Beatles partieron de una base ya grabada, un trucos hecho con cintas que sonaban al revés, según el juego que a Paul tanto gustaba y que ya había desarrollado con suerte en el ‘Tomorrow never knows’ del álbum ‘Revolver’. John grabó otro piano y Paul, un bajo. El ingeniero Geoff Emerick registró el montaje a mitad de velocidad para que tomara un empaste todavía más grave y extraño. A continuación, John y Paul, cada uno en un micro, empezaron a gritar demencialmente. John gritaba histéricamente: “Barcelona, Barcelona” y Paul preguntaba “¿’Are you alright’?”.

John todavía estaba obsesionado con el extraño fin de semana que pasó en Barcelona en compañía del mánager de los Beatles, Brian Epstein, que sin duda estaba enamorado de su pupilo Lennon. Por aquella época, John insultaba a Epstein con frases como “cerdo judío” o “maricón de mierda”. John Lennon era agresivo con Brian. Jugaba a ser antisemita y homófobo. Es probable que Brian abusara de la confianza de John durante aquellas misteriosas vacaciones en Barcelona, en el año 1963, cuando Lennon todavía era tierno en la fama. Marianne Faithfull aseguró en el libro de Debbie Geller, que Brian se acostó con John. Esa extraña relación se convirtió en 1991 en una rara película ‘indie’ llamada ‘The hours and the times’. No hace mucho la volví a ver. Hay una escena morbosa con Brian y John en la bañera y otra con los dos en la cama. Nadie se querelló por la película. Ni siquiera Yoko Ono.

Barcelona, Barcelona
Pero volvamos a la grabación del particular ‘hapenning’ ‘Carnival of light’. Paul y John también buscaron para el tema voces de indios americanos, un organo de viejo cine y algún sonido electrónico, acompañado con la voz de John que decía ‘Electricity’. Cupo incluso un trozo de ‘Fixing a hole’, el tema de Paul para el futuro “Sgt. Peppers”. El final acaba con Paul diciendole a Geoff: “¿Podemos volverlo a oír?. La locura dura exactamente 13 minutos y 48 segundos.


El productor George Martin no sabía qué cara poner. Le parecía todo una aberración. Algo indigerible. Para el ingeniero Emerick no fue más que una broma. Se morían de la risa con las pantomimas de John. Lennon se atrevió a repetir la experiencia, muy parecida con ‘Revolution number nine’, del álbum blanco.

El ‘happening’ estaba dominado por el LSD, la droga de moda del ‘swinging London’. En aquellos días, Lennon llegaba a tomarse de cuatro a cinco ‘trips’. Siempre estaba pasado. Y no era feliz. Se aburría soberanamente con su esposa Cynthia. Y Paul , también pesimista y creativo, se había sumergido en cualquier proyecto artístico. A Paul lo atormentaba que su novia, Jane Asher, se hubiera ido de gira teatral a Estados Unidos. Cada vez estaba más claro que no quería casarse con un beatle.

Paul le dio una copia en mono a David Vaughan, que se quedó estupefacto cuando pudo oírla. Al organizador del The Million Volt light and Sound Rave aquello que habían hecho los Beatles le parecía un porquería. Entre otras razones, porque entre los artistas participantes estaban Unit Delta Plus, la banda de Delia Derbyshire y Brian Hodgson, los ‘padres’ de la música electrónica de Gran Bretaña.

carnival-of-light

Pero como era de los Beatles, el tema ‘Carnival of Light’ se escuchó el 28 de enero y el 4 de febrero del año 1967 durante el ‘sarao’ de The Million Volt Light y Sound Rave, también llamado ‘Carnival of light Rave’ -es increíble lo excepcionalmente moderno que es el nombre- en el famoso Roundhouse de Chalk Farm, en Londres. Ninguno de los Beatles acudieron a las dos sesiones.

Geoff Emerick hizo una mezcla en estéreo, con el productor George Martin quejándose todo el tiempo: “¡Esto es una locura,esto es basura!”. Esa mezcla todavía está en el almacén de los estudios de Abbey Road.

A comienzos de 1996, Paul sacó la grabación perdida y quiso incluirla en la ‘Antología 2’ del doble CD de los Beatles. George Harrison ejerció su derecho a veto, con el argumento de que ‘Carnaval of Light’ era una “mierda manipulada”.

Te pongas como te pongas
Hace unos meses, Paul McCartney volvió a reclamar su paternidad sobre la canción y renovó su deseo de publicar el misterioso ‘Carnival of light’, de los Beatles. Lo tiene difícil. Ni Olivia Harrison, la viuda de George, ni Yoko Ono se mueren de ganas por dar su aprobación. A no ser que Paul, siempre diplomático, haya logrado la aprobación, a cambio de cualquier otra cosa. No se sabe nunca en Apple y menos desde que murió Neil Aspinall.

Corren por la red varias versiones de lo que se supone que es ‘Carnival of light’, pero es absurdo pronosticar cuál es la auténtica. El ‘beatlelólogo’ Mark Lewsohn dice que una vez escuchó ‘Carnival of light’ entera, en el estudio Abbey Road, como cortesía por su libro ‘The complete Beatles recording sessions’, pero no estoy seguro de ello, porque habla de una “batería hipnótica”, que, como no sea uno de los ‘loops’ de Mc Cartney, no tienen justificación. El amigo de Paul Barry Miles asegura que el tema es lo más parecido a la experimental producción de Frank Zappa ‘The return of the son of monster magnet’, del extraordinario álbum ‘Freak out’. Paul me dijo que como música de vanguardia ‘Carnival of light’ merece la pena. “Es música fragmentada, pero seria, tan abstracta como cualquier obra de Karl Stockhausen”.



La verdad: no lo sé. Pero, ¿cuántas personas han podido escuchar ‘Carnival of light’, a excepción de aquellos cientos de personas en el ‘happening’ en en medio de los tripis de ácido del Roundhose?.

Es la única canción de los Beatles que no está pirateada, aunque David Vaughn, el amigo de Paul, el organizador del ‘Carnival of light Rave’ asegura que existe una copia en manos de Ray Anderson, en San Francisco. Nadie está seguro de ello. Lo único cierto y seguro es que las cintas en cuatro pistas del tema desconocido y más experimental de los Beatles están guardados en los archivos de Abbey Road.

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