lunes, 1 de mayo de 2017

Los Beatles y el cine: la experiencia de John Lennon y Ringo Starr

El vínculo que Lennon, McCartney, Harrison y Starr sostuvieron con el cine, no se limitó solo a la filmografía como Los Beatles. Todos estuvieron ligados permanentemente al séptimo arte.




John Lennon y Ringo Starr van al cine
Durante la época de la Beatlemanía, Lennon, McCartney, Harrison y Starr, no podían pensar siquiera en una actividad paralela a la música, incluso filmar “A Hard Day´s Night” (1964), y “Help!” (1965), era parte de todo el proceso de ser Los Beatles, como una gran entidad que no les daba lugar a tener actividades individuales. Al terminar las giras en agosto de 1966, se encontraron con cierto tiempo libre que, en principio, volcaron a trabajar más su música en el estudio de grabación, pero que luego de lanzar Revolver, los llevo a experimentar nuevos caminos. Mientras Ringo se refugiaba en su vida familiar, y Harrison, comenzaba a conocer el hinduismo, Lennon y McCartney, salieron, por separado, a conocer el mundo del cine. Luego harían sus propias experiencias, George y Ringo.



John: el artista transgresor

En 1966, Lennon aceptó la invitación del Director Richard Lester, quien había dirigido las películas de Los Beatles, y viajó a España, para personificar al Soldado Gripweed, en el film “How I Won The War”, una comedia absurda en el marco de la Segunda Guerra Mundial. La película no tuvo gran éxito y Lennon declaró que no desarrollaría la experiencia de la actuación.





Al conocer a Yoko Ono, John retomó su vocación de dibujante y artista, y no tardó mucho en experimentar con una cámara en la mano, en pleno auge del happening como expresión artística. Después de muchas cintas experimentales, fue que la pareja, en marzo de 1969, realizarían “Rape” (Violación), un film de 75 minutos, en donde una cámara persigue todo el tiempo a Eva Majlata., una actriz húngara que no habla inglés. John comentaría que el film se trata de como estamos constantemente bajo presión y expuestos en el mundo contemporáneo. También es una crítica a lo que estaba sucediendo en Vietnam por aquellos años.


"Rape" Original Austrian Poster by JOHN LENNON



En septiembre de 1969, al regresar la pareja de su Luna de Miel, traía dos cortos que se proyectaron en el Institute of Contemporary Arts de Londres, en el ambiente under. "Self-Portrait" (Autorretrato), que duraba 42 minutos, estaba realizado en stop motion y se podía ver el pene de Lennon yendo de flácido a erecto. Yoko declaró, irónicamente, que la crítica “no se animó a tocarla”. El otro corto, era un documental dirigido por Peter Goessens, que fue filmado en color y duró 40 minutos, sobre la pareja de luna de miel, todo el tiempo en la cama, en una habitación en el Ámsterdam Hilton, de Holanda, reclamando por la Paz mundial como consigna. El film se conoce como el “Bed In”, (Encamada) y forma parte del conocido documental, “Give Peace a chance”.



En 1970, graban una serie de cortos de muy poca duración entre los que destaca, uno de 2 minutos, llamado “Freedom”(Libertad), que muestra en un plano corto el torso de una mujer que intenta liberarse del corpiño. El corto termina en el momento que la mujer está a punto de romper la prenda, según Yoko Ono, una metáfora de la opresión de la mujer.

Hacía 1971, presentan “Erection” (Erección), un corto de 19 minutos, filmado en time-lapse, dirigido por John Lennon, con música de Yoko Ono, muestra la construcción del London International Hotel, tomada en fotografías desde un punto fijo, durante 18 meses entre 1970 y 1971. Lennon se inspiró en los cambios que notaban durante las giras de Los Beatles, en donde encontraban nuevas edificaciones entre un viaje y el regreso.




Entre 1971 y 1972, Lennon financia y hace una breve aparición en el film “Dynamite Chicken”, una comedia critica de la modernidad, protagonizada por Richard Pryor, y dirigida por Ernest Pintoff, y escribe un sketch, para el guion de la comedia erótica “Oh, Calcuta”, de Kenneth Tynan.



Hacia fines de 1972, John y Yoko, junto a Steve Gebhardt, dirigen el documental “Imagine” que apoya a la promoción del álbum homónimo, está compuesto por vídeos musicales, de las canciones del álbum, con escenas de la vida cotidiana de Lennon y Ono, matizados por gags de confección, más bien improvisada. En uno de ellos, una sucesión de hombres, desde Lennon hasta el asistente de Yoko, y famosos como Fred Astaire, Jack Palance, Dick Cavett y George Harrison, escoltan a Yoko a través de una puerta; en otra escena, John y Yoko se buscan el uno al otro en el bosque de Tittenhurst, la casa de la pareja en Ascott, Inglaterra.




Ringo: un actor despreocupado
Desde la época de la Beatlemania, cada vez que Los Beatles pasaron por la pantalla grande, quien recibió más elogios por sus actuaciones, fue siempre Ringo Starr. Los críticos llegaron a hablar de su actuación “chaplinesca” en Help!. Pero no fue hasta fines de 1968 que decidió aceptar su primera propuesta para incursionar en el cine.



Ringo aceptó participar en “Candy”, de Christian Marquand basado en la novela de 1958 de Terry Southern, una historia erótica de ciencia ficción, con actores de la talla de Marlon Brando, Richard Burton, , James Coburn , Walter Matthau , Ringo, John Huston, Charles Aznavour. Tuvo críticas muy tibias.



En 1969, actuó en “The Magic Christian” (El Cristiano Mágico), adaptación del libro homónimo de, nuevamente, Terry Southern, llevado al cine por Joseph McGrath, adaptado por entre otros, Peter Sellers, quien también es protagonista junto Ringo Starr, en una comedia ácida, sobre el capitalismo de fines de los 60’s, y las miserias humanas, con rutilantes apariciones como Raquel Welch, y Roman Polansky, entre otros. La crítica destruyó la película, por el excesivo uso del humor negro, y su despiadada homofobia.




Luego de la disolución de Los Beatles, el primer trabajo en cine de Starr, fue un western spaguetti, dirigido por Ferdinando Baldi, con aportes financieros realizados, en parte por Allen Klein, (responsable financiero de las cuentas Beatles luego de la disolución de la banda) llamado “Blindman”, que se estrenó en 1971 y que cuenta la historia de un pistolero ciego. También ese año, se estrenó 200 Motels, dirigida por Frank Zappa, y Tony Palmer, una surrealista sátira sobre la vida de los músicos de rock, en donde Ringo interpreta a un enano, la realización del film, estuvo llena de problemas de egos y tensiones entre los músicos de The Mother of the Inventions, la banda de Zappa, Ringo Starr,y Keith Moon, baterista de The Who.




Después Ringo produjo y dirigió el documental del grupo inglés T-Rex, Born to Boogie, para Apple Films, como lo haría en 1974 con “The son of Dracula”, un musical con Harry Nilsson, en donde aperecen John Bonham de Led Zeppelin, Keith Moon, Klaus Voorman, bajista de la banda de Lennon, y Peter Frampton.





Al año siguiente, llega “That’ll be the day” (Ese será el día), inspirado por el clásico de Buddy Holly. Dirigida por Claude Whatham, cuenta la historia de un marginado social que solo encuentra sosiego en el rock, a pesar de enderezar su vida gracias al amor de una jovencita que le dará un hijo, y a un amigo (Starr) quien lo acompañará.. Grandes figuras de principios de los 60, aparecen en el film, además de Ringo, están Billy Fury, Keith Moon, y una ficticia banda llamada “Stray Cats”, nombre que tomaría Brian Setzer para formar su banda en 1979.



En 1975, interpreta a un clérigo en la genial “Lisztomanía” de Ken Russell, quien juega con las historia de los músicos clásicos, Franz Liszt y Richard Wagner, en una irónica metáfora del bien y el mal. Actúan también Roger Daltrey, (The Who), Paul Nicholas, y Rick Wakeman, el virtuoso tecladista de Yes.



En 1978, personifica al ex marido de Mae West, en una comedia musical, llamada “Sextette”, de Ken Hughes, donde como siempre aparece algún amigote músico, en este caso Alice Cooper, y otra vez Keith Moon, junto a Timothy Dalton y Tony Curtis, entre otros.



Hacia 1981, llega, quizás su papel más recordado, en “Caveman”(Cavernícola), una parodia de la prehistoria, llena de gags típicos, pero efectivos, de las películas de clase B. Ringo Starr conoció a su actual esposa Barbara Bach, en esta filmación.





Ringo Starr aparecerá otra vez en la pantalla grande, haciendo de sí mismo, pero esta vez junto a su esposa Barbara Bach para el proyecto de Paul McCartney, “Give My Regards to Broad Street” (Dale Saludos a la Calle Broad) de 1984, que dirigió Peter Webb.



En 1985, aparece brevemente, en “Water”, de Dick Clement, junto a Keith Moon, Eric Clapton y George Harrison, quienes personifican a una banda convocada por la ONU para ayudar derrocar a una tiranía de un país centro americano, aquí la película se conoció como “Loca Juerga Tropical”.

Ese mismo año puso su voz a la Tortuga Artificial, para la versión para TV, de “Alice in Wonderland”, de Harry Harris.

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Luego de esto, su receso con el cine se mantiene hasta hoy, aunque realiza aportes en documentales, y apariciones en infindad de recitales registrados en DVD, y en 2009, otra vez dobló a un personaje animado, llamado, en español, “El Grúfalo”, cuento infantil de 35 minutos.

jueves, 27 de abril de 2017

El auténtico Paul McCartney con seguridad está muerto

La teoría de la conspiración en torno a la muerte del verdadero Paul McCartney viene de lejos, pero en esto, como en el estudio de las pirámides egipcias, no hay punto y final. El melillense Armando Gallego ha dedicado mucho tiempo a investigar sobre el tema y está convencido de que el Paul McCartney que conocemos es el cuarto doble del ‘beatle’, que supuestamente murió en un accidente de tráfico en 1966 y al que Ringo Starr, John Lennon y George Harrison habrían dedicado portadas de discos como ‘Yesterday and Today’ o ‘Abbey Road’. Sobre la muerte y resurrección de McCartney hablará Gallego este sábado a las 21.00 horas en la sede de Los Cabales, en el Pueblo. La conferencia está organizada por el Centro Unesco Melilla, con la colaboración de la Consejería de Educación. Del público que asista dependerá que este profesor Superior de Música suelte “algo gordo” que ha descubierto.


–¿El ‘beatle’ Paul McCartney está vivo o está muerto?

–El Paul McCartney que conocemos evidentemente está vivo y coleando, pero no es el auténtico Paul McCartney.

–¿Dónde está el auténtico Paul McCartney?

–El auténtico Paul McCartney casi con toda seguridad está muerto. Pero hablamos del primero y del auténtico. Ha habido varios.

–Usted dice que “casi con toda seguridad”. ¿Qué seguridad tiene de que el auténtico Paul McCartney está muerto?

–La gente se cree que el último que se metió en el grupo fue Ringo Starr. Ellos mismos en el año 95 sacaron su historia, se llama ‘Anthology’, con vídeos, una biblia que no veas en la que contaban su historia. Lo que pasa es que se contradice con cosas que habían dicho y habían escrito en libros anteriores. Entonces tú sopesas unas contradicciones con otras y vas intentando darle veracidad al tema.

–La teoría de la conspiración dice que Paul McCartney murió en un accidente de tráfico en 1966. ¿Usted se cree esa historia?

–Ahí es donde está el error, en poner que fue en el año 66. Hasta el año 66 la gente tenía asimilada una cara de Paul McCartney. En el 67 sale un disco ‘Sgt. Pepper’s Lonely Heart Club Band’ y Los Beatles están mucho más mayores, la música es distinta y Paul McCarney lleva bigote. Ya, como que choca un poco. En ese disco hay una canción que habla de un miércoles 9 de noviembre, pues claro, los ‘conspiranoicos’ se ponen a investigar y se preguntan qué 9 de noviembre ha sido miércoles. Y en efecto, en 1966 hubo un miércoles 9 de noviembre. La portada del disco ‘Sgt Pepper’s’ es una tumba. Aquí hay un Paul McCartney y aquí hay otro. Y eso es lo que los llevó a pensar que había muerto el 9 de noviembre de 1966. Eso es lo que la gente tiene por certeza. Yo digo que, efectivamente, un primer Paul McCartney, del cual muy poca gente supo exactamente la cara que tuvo, no murió en el 66. Murió bastante antes. Y hubo varios McCartneys. En el 66 ya hay un cambio y es el Paul McCartney que lleva 57 años haciendo de Paul McCartney.

–¿Cómo es posible que esos Paul McCartney que han sido dobles del verdadero Paul McCartney no hayan abierto la boca para contarlo? Y más con lo mucho que cobrarían por desvelar esa historia.

–Básicamente por miedo. Si yo aparezco muerto esquiando en Baqueira Beret, acuérdate de que no he ido en mi vida a Baqueira Beret y que no sé esquiar. La historia es muy gorda. Gordísima. Este McCartney que estuvo hasta el 66 sigue vivo. Se llama John Halliday, pero no habla ni va a hablar nunca.

–¿Por qué sustituyeron a ese supuesto doble?

–Pues porque se cansó. Cuando tú metes a una persona, la metes con una serie de condiciones. Tú vas a actuar en público, ésta la vas a hacer en ‘playback’, vas a conceder entrevistas… Hablamos de algo que es más que un doble. Los dobles siempre se han utilizado, pero como señuelos. En este caso hablamos de un paso más de un doble. Hablamos de una persona que canta, que concede entrevistas, que hace bromas… Es mucho más que un doble. Esa persona en realidad no está viviendo la vida que tendría que vivir. Si no lo dejan componer porque está en el sitio de otro, no lo dejan ser creativo, siente la amenaza de muerte a raíz de los comentarios que hizo John Lennon en el 66 diciendo que eran más famosos que Jesucristo. En Estados Unidos una serie de DJ, del llamado Cinturón de la Biblia, quemaron discos de Los Beatles, revistas, posters… Eso te asusta. Ese doble pensaba que iba a estar dos o tres meses, un año… y está varios años y resulta que está siendo amenazado. Y ya que estoy aquí, pues dejadme que meta alguna canción. Dejadme que sea yo. Eso pasó con John Halliday, que es el tercer McCartney reconocido, porque en realidad McCartney hubo más, con máscaras de látex, con pelucas…  De eso existen fotos y vídeos. Esos McCartneys no sé ni cómo se llaman.

–¿Por qué no se sustituyó a McCartney tras el supuesto accidente como se hizo cuando entró Ringo en The Beatles?

–Porque todo esto es un experimento. ¿A ti nunca te ha llamado la atención que la música de The Beatles la canten en China, en Sudamérica, los franceses… en una época en la que no había YouTube ni Internet? Eso significa que han tenido una base que ha hecho posible esa historia. Esas personas que hicieron posible que Los Beatles fueran Los Beatles son personas muy, muy poderosas. ¿qué ganan? De entrada, dinero. Luego, el experimento. Aunque Elvis Presley era muy famoso, el fenómeno fan que hubo con las niñas llorando no había pasado antes. Los Beatles representan a cuatro personas de clase trabajadora, que uniendo su amistad llegan muy lejos. Estamos hablando de una Inglaterra que había pasado hacía muy poquito tiempo la II Guerra Mundial. Es gente que no creía en Dios.

–¿Por qué Paul McCartney sigue con la vida de McCartney?

–Por vergüenza. Si él al final lo dijera… pero es que lo ha dicho. Ese material no lo tengo para mostrarlo en la conferencia.

EL TEMA PROHIBIDO DE LOS BEATLES EN EL SGT. PEPPERS

Una vez más ni las viudas de John Lennon y George Harrison han querido que se incluyera “Carnival of Light” en todo el proyecto del Sgt. Peppers, en sus 50 años ,  a pesar de que el tema experimental pertenece a aquellas sesiones de grabación.


Y es que el 24 de noviembre, los Beatles empezaron a grabar el tema ‘Strawberry fields forever', que John Lennon había compuesto en Almería. En diciembre de 1966, el diseñador David Vaughn le pidió a McCartney que escribiera un tema para el festival Million Volt Light and Sound Rave, dedicado a experiencias electrónicas. Paul, sorprendentemente, aceptó el encargo.



LOS BEATLES EMPEZARON A SILUETEAR “CARNIVAL OF LIGHT” , EL TEMA INEDITO DE LOS BEATLES, QUE NUNCA HA APARECIDO. 

Era su manera de agradecer el favor de que esa misma cámara de artistas le había hecho cuando le pintó el piano con imágenes psicodélicas. McCartney todavía utiliza el piano en la actualidad cuando se pone al frente de ‘Live and let die' y ‘Hey Jude', casi siempre al final de sus actuaciones.


El 5 de enero de 1967, tras grabar Paul, John y George unas voces para el “nuevo tema” ‘Penny Lane', con el que llevaban trabajando ya más de cinco semanas, más incluso que para ‘Strawberry Fields forever', se pusieron a trabajar en el encargo de Paul. Ringo seguía aprendiendo a jugar al ajedrez y no intervino en el ‘party' psicodélico en el que dos estupendos amigos como John y Paul estaban dispuestos para ser “más modernos” incluso que John Cage, aunque fuese a base de LSD.


Cuenta Geoff Emerick, el larguirucho y maravilloso ingeniero de grabación, con el que tuve el honor de trabajar en mi proyecto de ‘Trópico de Cancer', que la imaginación de Paul ponía dirección a la locura, un delirio aparentemente informe en el que los cuatro Beatles improvisaban. Paul, con acordes delirantes en el organo; George con gemidos de guitarra distorsionada.


SWINGING LONDON
Es decir, lo que se llamaba en aquellos tiempos un ‘happening' artístico. Otra manifestación extraordinaria de lo que el semanario ‘Time' bautizó ‘Swinging London',(‘Alocado Londres') en su reportaje de aquel tiempo, unos años soberbios y llenos de imaginación en la capital de Inglaterra.

Londons Carnaby Street culturainquieta21

Una época en la que ‘Time' comparaba a Londres con los pícaros años de París, la decadencia de preguerra en Berlín, el glamur de los años 40 de Hollywood y la pecaminosa Nueva York de los años 50. Recuerdo que alguien comparó el ‘Swinging London' con una novela de Scott Fritzgerald, pero pasada por el filtro de Ian Fleming, el creador de James Bond. Como escribió Peter Evans: “La de los años 60 en Londres no fue una década, una era, una época, sino la ceremonia de la celebración de un continuo ‘happening'”.


Los Beatles partieron de una base ya grabada, un trucos hecho con cintas que sonaban al revés, según el juego que a Paul tanto gustaba y que ya había desarrollado con suerte en el ‘Tomorrow never knows' del álbum ‘Revolver'. John grabó otro piano y Paul, un bajo. El ingeniero Geoff Emerick registró el montaje a mitad de velocidad para que tomara un empaste todavía más grave y extraño. A continuación, John y Paul, cada uno en un micro, empezaron a gritar demencialmente. John gritaba histéricamente: “Barcelona, Barcelona” y Paul preguntaba “¿'Are you alright'?”.


John todavía estaba obsesionado con el extraño fin de semana que pasó en Barcelona en compañía del mánager de los Beatles, Brian Epstein, que sin duda estaba enamorado de su pupilo Lennon. Por aquella época, John insultaba a Epstein con frases como “cerdo judío” o “maricón de mierda”. John Lennon era agresivo con Brian. Jugaba a ser antisemita y homófobo. Es probable que Brian abusara de la confianza de John durante aquellas misteriosas vacaciones en Barcelona, en el año 1963, cuando Lennon todavía era tierno en la fama. Marianne Faithfull aseguró en el libro de Debbie Geller, que Brian se acostó con John. Esa extraña relación se convirtió en 1991 en una rara película ‘indie' llamada ‘The hours and the times'. No hace mucho la volví a ver. Hay una escena morbosa con Brian y John en la bañera y otra con los dos en la cama. Nadie se querelló por la película. Ni siquiera Yoko Ono.


BARCELONA, BARCELONA
Pero volvamos a la grabación del particular ‘hapenning' ‘Carnival of light'. Paul y John también buscaron para el tema voces de indios americanos, un organo de viejo cine y algún sonido electrónico, acompañado con la voz de John que decía ‘Electricity'. Cupo incluso un trozo de ‘Fixing a hole', el tema de Paul para el futuro “Sgt. Peppers”. El final acaba con Paul diciendole a Geoff: “¿Podemos volverlo a oír?. La locura dura exactamente 13 minutos y 48 segundos.


El productor George Martin no sabía qué cara poner. Le parecía todo una aberración. Algo indigerible. Para el ingeniero Emerick no fue más que una broma. Se morían de la risa con las pantomimas de John. Lennon se atrevió a repetir la experiencia, muy parecida con ‘Revolution number nine', del álbum blanco.


El ‘happening' estaba dominado por el LSD, la droga de moda del ‘swinging London'. En aquellos días, Lennon llegaba a tomarse de cuatro a cinco ‘trips'. Siempre estaba pasado. Y no era feliz. Se aburría soberanamente con su esposa Cynthia. Y Paul , también pesimista y creativo, se había sumergido en cualquier proyecto artístico. A Paul lo atormentaba que su novia, Jane Asher, se hubiera ido de gira teatral a Estados Unidos. Cada vez estaba más claro que no quería casarse con un beatle.


Paul le dio una copia en mono a David Vaughan, que se quedó estupefacto cuando pudo oírla. Al organizador del The Million Volt light and Sound Rave aquello que habían hecho los Beatles le parecía un porquería. Entre otras razones, porque entre los artistas participantes estaban Unit Delta Plus, la banda de Delia Derbyshire y Brian Hodgson, los ‘padres' de la música electrónica de Gran Bretaña.

carnival-of-light
Pero como era de los Beatles, el tema ‘Carnival of Light' se escuchó el 28 de enero y el 4 de febrero del año 1967 durante el ‘sarao' de The Million Volt Light y Sound Rave, también llamado ‘Carnival of light Rave' -es increíble lo excepcionalmente moderno que es el nombre- en el famoso Roundhouse de Chalk Farm, en Londres. Ninguno de los Beatles acudieron a las dos sesiones.

Geoff Emerick hizo una mezcla en estéreo, con el productor George Martin quejándose todo el tiempo: “¡Esto es una locura,esto es basura!”. Esa mezcla todavía está en el almacén de los estudios de Abbey Road.

A comienzos de 1996, Paul sacó la grabación perdida y quiso incluirla en la ‘Antología 2' del doble CD de los Beatles. George Harrison ejerció su derecho a veto, con el argumento de que ‘Carnaval of Light' era una “mierda manipulada”.

TE PONGAS COMO TE PONGAS
Hace unos meses, Paul McCartney volvió a reclamar su paternidad sobre la canción y renovó su deseo de publicar el misterioso ‘Carnival of light', de los Beatles. Lo tiene difícil. Ni Olivia Harrison, la viuda de George, ni Yoko Ono se mueren de ganas por dar su aprobación. A no ser que Paul, siempre diplomático, haya logrado la aprobación, a cambio de cualquier otra cosa. No se sabe nunca en Apple y menos desde que murió Neil Aspinall.

Corren por la red varias versiones de lo que se supone que es ‘Carnival of light', pero es absurdo pronosticar cuál es la auténtica. El ‘beatlelólogo' Mark Lewsohn dice que una vez escuchó ‘Carnival of light' entera, en el estudio Abbey Road, como cortesía por su libro ‘The complete Beatles recording sessions', pero no estoy seguro de ello, porque habla de una “batería hipnótica”, que, como no sea uno de los ‘loops' de Mc Cartney, no tienen justificación. El amigo de Paul Barry Miles asegura que el tema es lo más parecido a la experimental producción de Frank Zappa ‘The return of the son of monster magnet', del extraordinario álbum ‘Freak out'. Paul me dijo que como música de vanguardia ‘Carnival of light' merece la pena. “Es música fragmentada, pero seria, tan abstracta como cualquier obra de Karl Stockhausen”.

La verdad: no lo sé. Pero, ¿cuántas personas han podido escuchar ‘Carnival of light', a excepción de aquellos cientos de personas en el ‘happening' en en medio de los tripis de ácido del Roundhose?.

Es la única canción de los Beatles que no está pirateada, aunque David Vaughn, el amigo de Paul, el organizador del ‘Carnival of light Rave' asegura que existe una copia en manos de Ray Anderson, en San Francisco. Nadie está seguro de ello. Lo único cierto y seguro es que las cintas en cuatro pistas del tema desconocido y más experimental de los Beatles están guardadas en los archivos de Abbey Road.

El tema se acabó de terminar el 5 de enero de 1967, tras los coros que grabaron Paul, John y George para “Penny Lane” . Iba a salir en la Antología, pero lo vetó específicamente George Harrison.

miércoles, 26 de abril de 2017

The Beatles en los cielos de Londres

Eran días de experimentación, cuando la contracultura había impregnado el panorama de las artes, luego del asesinato de Kennedy en Estados Unidos, alcanzando a la música.

Un 7 de diciembre de 1968, la banda Jefferson Airplane desordenaba la rutina neoyorkina para tocar “House At Pooneil Corners” en la azotea de un hotel de Manhattan, con Jean-Luc Godard filmando la breve presentación. En el registro, todo es rápido y caótico. La banda de Marty Balin alcanza a interpretar un solo tema cuando la policía los interrumpe bajo la figura de escándalo público.


Pocas semanas después, al otro lado del Atlántico, John Lennon cerraba la historia de The Beatles en el techo de Apple Records. “Me gustaría decir ‘gracias’ en nombre de la banda y de nosotros mismos y espero que pasemos la audición”, bromeó ante las cámaras, pero la interna de los fab four no estaba de humor.


Eran tiempos de confusión. The Beatles estaba por disolverse y la olla a presión de las relaciones entre sus integrantes se hacía evidente. Por un lado, planeaban despedirse con un concierto en un barco lleno de fanáticos en medio del Támesis, pero también contemplaban hacerlo en las pirámides egipcias o en el coliseo romano. Fue Paul McCartney quien propuso volver a las raíces de la banda: bajo, batería, voces y guitarras; y en medio de las grabaciones de Let it be (1970), decidieron presentar subir al techo de su sello para mostrar algunas canciones inéditas en directo.


Michael Lindsay-Hogg fue el encargado de filmar el último registro en vivo de la banda más importante de la historia, desde los cielos de Londres, con Billy Preston en los teclados, donde mostraron “Get back”, “Don’t let me down”, “I’ve got a feeling” y “One after 909”.

Please Please Me: el álbum debut de The Beatles que cambió la escena musical

Please Please Me se mantuvo 30 semanas en el primer lugar de las listas musicales inglesas y fue el primero con convertir al álbum en un producto musical con entidad propia, no solo un recopilado de canciones.


En 1963, el mundo luchaba por los derechos civiles y el fin de la segregación racial, Valentina Tereshkova era la primera mujer en viajar al espacio, Estados Unidos estaba en guerra contra Vietnam y el presidente John F. Kennedy fue disparado a muerte por Lee Harvey Oswald.


Al mismo tiempo, en las listas musicales inglesas reinaban los soundtrack de películas y la música pop de moda, nada de rock & roll. Por esos años, los discos no eran más que recopilaciones apresuradas y sin cohesión de singles exitosos y canciones de relleno en los que no había relato y que tenían un solo objetivo: hacer que los fanáticos, sobre todo adolescentes, pagaran dos veces por la misma canción.

Eso hasta que llegó Please Please Me, el álbum debut de The Beatles. La banda de Liverpool había lanzado dos singles exitosos y su productor, George Martin, sabía que tenían que publicar su primer disco pronto para capitalizar el éxito obtenido.


Sin embargo, tanto The Beatles como Martin confiaban, creían y querían hacer algo distinto a lo que se trabaja en la época. Lo fundamental para George era que el primer álbum de la banda reflejara la esencia que desprendía el grupo durante sus presentaciones en vivo, por lo que su primera idea fue grabarlos durante una presentación en Cavern Club, donde se presentaban a diario.


Lo reducido del espacio y las complicaciones técnicas lo hizo abandonar la idea del club, pero seguía creyendo que era necesario crear un ambiente que reflejara como sonaban en vivo. Así que reservó dos sesiones de grabación -que se terminaron extendiendo a tres- en EMI Studios.


Ahí, durante unas 11 o 12 horas, The Beatles grabaron las 10 canciones que serían parte de su primer trabajo de estudio.

Please Please Me fue se lanzado el 22 de marzo de 1963, se mantuvo 30 semanas en el número uno y convirtió a The Beatles en el grupo más joven en alcanzar dicho logro.


Este disco también logró que por primera vez la prensa especializada, y el resto del mundo, vieran un álbum como una entidad propia en la cual cada canción está ahí por algo y que en conjunto cuentan una historia. No era simplemente un conjunto de canciones colocadas arbitrariamente, porque era necesario completar los siete temas por lado, necesarios para poder sacar el vinilo al mercado y así ganar dinero.


El álbum fue el primero en mostrar el sello y metodología que tenían Lennon y McCartney no solo para escribir canciones, sino que para componer y producir su música.


Con Please Please Me no solo nació una nueva forma de tratar la creación de un álbum, sino que las fanáticas comenzaron a interesarse también por quién estaba detrás de la composición de cada canción, entregándole una importancia nunca antes vista a aquellos grupos que trabajaban en su propia música.


El álbum debut de The Beatles solo reafirmó su posición como fenómeno de masas en crecimiento, que los convertiría en poco tiempo en una de las bandas más importantes de la historia de la música.

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