martes, 25 de abril de 2017

Stuart Sutcliffe, el mal músico que inventó el pelazo de los Beatles

MÚSICO SIN INSTRUMENTO

Stuart era músico porque lo tenía casi todo para el rock and roll. Era atractivo, poseía cierto carisma, llevaba una vida bohemia, se peinaba con tupé y vestía chupas de cuero y gafas de sol. A veces basta con eso y un par de acordes para armar un temazo. El problema era que aquel asunto de los acordes no era lo suyo, y un músico que no toca ningún instrumento no está mal, pero le falta algo.



Uno de sus compañeros en el Liverpool College of Art, John Lennon, tenía un grupo llamado Johnny and the Moondogs con otros dos guitarristas: George Harrison y Paul McCartney. Lennon admiraba a Stuart. Por su aspecto, por su seguridad en sí mismo y por sus canciones, aunque estas no existiesen. Eso era lo de menos. Una noche, a principios de 1960, Lennon y McCartney se reunieron con Sutcliffe en el bar de la madre de Pete Best y le convencieron para que se comprase un bajo. Ellos necesitaban un bajista y Stuart una banda, así que adquirió un Höfner President 500/5 y se enroló en el grupo. Poco después también se uniría el propio Best.



Como a Lennon, a Sutcliffe le maravillaban The Crickets, el grupo liderado por Buddy Holly, así que le propuso a John cambiar el nombre del grupo por el de “The Beetles”. Una variación que, no obstante, no duraría mucho. En mayo pasaron a llamarse “The Silver Beetles” y, dos meses más tarde, influenciados por el movimiento Merseybeat, encuadrado dentro de la corriente de la música Beat, decidieron llamarse “The Silver Beatles”. Por fin, en agosto de 1960, suprimieron el adjetivo y bautizaron definitivamente a la banda como The Beatles.




Por aquel entonces se encontraban viviendo en Hamburgo, contratados por el promotor Bruno Koschmider para tocar en su club. Cuando éste se enteró de que aquellos ingleses estaban actuando también para la competencia, denunció a Harrison por ser menor de edad y haber mentido a las autoridades alemanas y consiguió que arrestasen a Best y a McCartney por haber causado un incendio quemando un preservativo. Todos ellos fueron deportados en Noviembre. Lennon regresó a Inglaterra en diciembre y Sutcliffe, que había comenzado una relación con la fotógrafa Astrid Kirchherr, lo hizo en enero.




EL PELAZO

Dos meses después, en marzo de 1961, el grupo regresó a Hamburgo. Fue entonces cuando Stuart conoció a Klaus Voorman, la expareja de Astrid, y el británico le pidió a su novia que le cortarse el pelo como lo tenía él. Harrison no tardó en hacer lo propio y, aunque Lennon y McCartney se mostraron reticentes al principio, aprovecharon una breve visita a su amigo Jürgen Vollmer en París para adoptar el mismo peinado. Fue así como nació el reconocible mop top de The Beatles que tanta sensación causó a principios de la década de los 60.




El grupo continuó yendo y viniendo a Hamburgo durante todo el año 1961, pero en julio Stucliffe decidió abandonar la banda para dedicarse a su verdadera pasión: la pintura. The Beatles se quedaban, por tanto, sin bajista en plena gira, por lo que Paul McCartney le pidió prestado su bajo Höfner a Stuart y dejó a un lado la guitarra, transformándose el grupo en un cuarteto al que un año más tarde se incorporaría Ringo Starr en sustitución de Pete Best.




A principios de 1962, Sutcliffe comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza unidos a una excesiva sensibilidad a la luz. Venía notando molestias desde enero de 1961, cuando, después de una actuación en el club Lathom Hall de Liverpool, se enzarzó en una pelea en la que fue lanzado contra un muro de ladrillos, golpeándose el cráneo. El 10 de abril de 1962 se desmayó en mitad de una clase en la facultad de Bellas Artes de Hamburgo y falleció en la ambulancia, de camino al hospital, debido a la rotura de un aneurisma. Tenía veintiún años. Yoko Ono contaría décadas más tarde que Lennon, quien consideraba a Stuart su álter ego, jamás había logrado superarlo.



MÚSICA Y AMPOLLAS

Sutcliffe nunca llegó a tocar bien el bajo. Después de cada sesión, y por la falta de práctica, sus dedos se llenaban de ampollas. Incluso llegó a tocar de espaldas al público, quizá avergonzado por su falta de técnica. Fue uno de esos músicos extrañísimos a los que les basta con ser músicos, aunque no tengan ni idea de tocar.



Claro que dominar su instrumento tampoco le hizo falta para ser determinante en la historia de The Beatles. Me pregunto si haber sido los primeros en llevar aquel moderno flequillo —aquel que provocó que el mundo los considerase unos “melenudos”— tuvo algo que ver en su fama inicial y qué habría pasado de no haber formado Stuart parte del grupo. Me pregunto también cómo habría sido la historia de The Beatles si Sutcliffe no los hubiese dejado tirados sin bajista en Hamburgo y McCartney hubiese continuado siendo el guitarrista.



Tal vez Sutcliffe no tuviese ni pajolera idea de música, pero intuyo que las cosas habrían sido muy distintas de no haber estado él ahí



Y me pregunto, sobre todo, qué les habría deparado el porvenir si, en lugar de llamarse The Beatles, Stuart no hubiese propuesto el cambio de nombre y hubiesen intentado labrarse una carrera como Johnny and the Moondogs. ¿Se lo imaginan? “¿Tú eres más de los Rolling Stones o de Johnny and the Moondogs?”. Yo a duras penas.


Tal vez Sutcliffe no tuviese ni pajolera idea de música, pero intuyo que las cosas habrían sido muy distintas de no haber estado él ahí. A veces basta con no tener ni idea de hacer algo para pasar a la historia por haberlo hecho. Suele hablarse de Stuart como el auténtico quinto Beatle, pero a mí no me salen los números. Le puso nombre a la banda, la dotó de su característico look y, con su abandono, dejó el coliderazgo del grupo en manos de Paul McCartney. Honestamente, no creo que Stuart Sutcliffe fuese el quinto Beatle: en realidad, fue el primero. Y todo lo demás, como siempre, vino después.



47 años sin The Beatles: su legado en 5 canciones

El mercadillo pop planetario se detuvo con una inquietante risa floja cuando el 10 de abril de 1970 Paul McCartney difundió un comunicado anunciando su salida de los Beatles, algo que, de facto, suponía el fin de la banda.


Este comunicado de McCartney llegó justo una semana antes de su primer disco en solitario (¡jugón!), lo cual no hace otra cosa que reconfirmar que los cuatro músicos ya pensaban más en sus propios intereses que en la colectividad.
La cruenta batalla de egos en el seno del grupo había llegado a su insoportable desenlace después de años de tensiones y luchas dignas del más sanguinolento capítulo de 'Juego de Tronos' (Yoko Ono mediante, dicen).
Todavía hubo tiempo para un disco más, el 'Let It Be' editado en mayo de 1970, un punto y final tan brillante como el resto de la historia de la banda que ahora repasamos seleccionando únicamente cinco canciones de su inabarcable y titánico catálogo.


LOVE ME DO (1962)
El prolífico tándem formado por John Lennon y Paul McCartney compuso entre 1958 y 1959 'Love Me Do', uno de sus primeros éxitos, aunque no vería la luz hasta octubre de 1962. Con la banda todavía en pañales y dudas en torno al puesto de baterista (que al final fue para Ringo Starr, claro), el potencial era evidente.


SHE LOVES YOU (1963)
A partir de la primavera de 1963, los Beatles encadenaron casi veinte números uno consecutivos en las listas británicas, cimentando una demencia fanática que vino a denominarse 'Beatlemanía', con tanganas épicas en las calles entre policías y muchachas enloquecidas. 'She Loves You' fue su primer single en alcanzar el millón de copias despachadas.



I WANT TO HOLD YOUR HAND (1963)
Ya de alguna manera 'habituados' al éxito en Reino Unido, esta fue la canción (de nuevo de Lennon y McCartney) que les abrió el camino en el ansiado mercado estadounidense. A nivel mundial es el single más vendido del grupo, con más de 15 millones de unidades vendidas.


HEY JUDE (1968)
Apenas seis años después de su primer sencillo, The Beatles habían cambiado para siempre el mundo de la música con singles como 'Can't Buy Me Love', 'A Hard Day's Night', 'I Feel Fine', 'Ticket to Ride', 'Help!', 'We Can Work it Out', 'Eleanor Rigby', 'Strawberry Fields Forever', 'Penny Lane' o 'All You Need is Love'.
Una lista interminable de éxitos sin respiro, uno detrás de otro, con Lennon y McCartney superándose constantemente al tiempo que crecían como compositores y abrían nuevos caminos a explorar. En pleno frenesí llegó 'Hey Jude' para instalarse nueve semanas en el primer puesto de la lista de ventas de Estados Unidos. También reinó en el resto del planeta, claro.



LET IT BE (1970)
Los Beatles publicaron su último disco, 'Let it Be', en mayo de 1970, aunque había sido grabado meses antes (incluso antes del 'Abbey Road' de 1969). A pesar de la hostilidad reinante en el seno del grupo, McCartney se sacó de la manga esta dulce genialidad que parece acunar al oyente y que se convirtió en el último gran éxito de los siempre añorados Beatles.



Fotos nunca antes vistas muestran a The Beatles en Abbey Road Studios

A los 19 años, David Magnus recibió una invitación para fotografiar a un grupo relativamente desconocido llamado The Beatles en uno de sus conciertos en un colegio privado en Buckinghamshire, a las afueras de Londres.



No hace falta decir que el grupo no fue desconocido por mucho tiempo. El Cuarteto de Liverpool resultó ser uno de los grupos más influyentes y más importantes del mundo y Magnus, que se convirtió en amigo de la banda, estuvo allí para capturar los momentos más importantes de la banda.


"Nadie esperaba que estos cuatro talentosos chicos de Liverpool se convirtieran en lo que son hoy, 54 años más tarde", dijo Magnus en un correo electrónico.
"Recordando ese fin de semana y las veces que compartí con The Beatles, me doy cuenta de cuán afortunado soy de haber estado tantas veces con ellos".


En junio de 1967, la agrupación fue invitada a los Abbey Road Studios (conocidos como EMI Studios), se trata del mismo fin de semana en el que grabaron el tema 'All You Need Is Love' para el programa 'Our World' de la BBC. Esta fue la primera producción en vivo vía satélite y la primera vez que The Beatles interpretaban la canción en público.


Cincuenta años más tarde podemos ver las fotografías tras bambalinas de Magnus. La exposición 'The Beatles Unseen: Photographs by David Magnus' está en la galería Chelsea de Londres.

David Magnus with his wife and Son-in-law and fellow photographer James Shaw



Trascendiendo generaciones
Aunque los ensayos eran productivos y profesionales, Magnus describe la grabación como una fiesta. La agrupación grabó en un espacio decorado con globos y serpentinas e invitaron a celebridades como Mick Jagger, Keith Moon de The Who y Marianne Faithfull.

This was also the first time the band performed the song in public. It would be released as a single the following month.

Magnun tenía libertad plena para fotografiar a sus anchas, desde los descansos para tomar té hasta a Paul McCartney pintar un cartel para su tía Milly, que visitaba a familia a Australia, y que estaría viendo la transmisión. (El cartel decía '¡REGRESA MILLY!')

In June 1967, The Beatles invited British photographer David Magnus -- then only 22 years old -- to take pictures of them at Abbey Road Studios (known at the time as EMI Studios).

"Era un reportaje con The Beatles, y logré ese estilo de fotografía con ellos, al construir un lazo de respeto y confianza entre nosotros", dijo el fotógrafo.


Hace dos semanas, Magnus llevó a un grupo de amigos estadounidenses al famoso paso peatonal a las afueras del Abbey Road Studios, algo que muchos recordarán por ser la portada del álbum de la banda de 1969.

Magnus se sorprendió al ver a una gran cantidad de fanáticos en el lugar, "la mayoría de ellos no habían nacido cuando The Beatles estaban haciendo música".


"Su música es tan popular hoy como lo era en ese entonces", dice. "Ha trascendido generaciones".

Ciudad natal de los Beatles celebra 50 años de disco "Sargento Pimienta"

Los grandes ausentes en estas celebraciones serán los dos exBeatles sobrevivientes: Paul McCartney y Ringo Starr.


La ciudad de Liverpool celebra 50 años del icónico álbum "Sargento Pimienta" de la legendaria banda The Beatles que fue un éxito comercial inmediato en 1967.
El puerto donde Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr nacieron, se conocieron y se lanzaron a la fama, es la sede de las celebraciones del octavo álbum de estudio, que revolucionó la música pop.


Del 25 de mayo al 16 de junio de este año, "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" servirá de inspiración a artistas internacionales que realizarán espectáculos en vivo, instalaciones, murales al aire libre, danza y teatro.
El curador del festival, Sean Doran, invitó a 13 artistas de todo el mundo para rendir tributo a los 13 temas musicales del álbum que incluye "Lucy in the Sky with Diamonds", "With a Little Help from my Friends", "When I'm 64", y "Lovely Rita", entre otros.


"La máxima prueba de un artista es que su arte trascienda y es probablemente más difícil en el género de pop-rock que suceda, a diferencia del teatro o la literatura. Este álbum ha probado su permanencia. La respuesta de los artistas fue decir 'sí' de inmediato", externó Doran.
Los grandes ausentes en estas celebraciones serán los dos exBeatles sobrevivientes: Paul McCartney y Ringo Starr.
"Estamos contentos de recibir la aprobación de sir Paul McCartney por nuestra idea y estilo para acercarnos a 'Sargento Pimienta' a los 50 años", comentaron los co-curadores Doran y Liam Browne.


Entre los artistas invitados se encuentra la estadounidense Judy Chicago, contemporánea de los Beatles y pionera del arte feminista de los años 70, quien pintará un mural gigante en la pared exterior de una bodega en la zona portuaria de esta ciudad.


La Filarmónica de Liverpool será la sede de una instalación audiovisual y un performance a cargo del estadunidense DJ Spooky Room y su reinterpretación de "Getting Better".



Durante el anuncio del "Festival Sgt. Pepper at 50" en esta ciudad, el alcalde, Joe Anderson, recordó que el turismo asociado a los Beatles deja una derrama económica anual de 82 millones de libras (103 millones de dólares).


La Beatlemanía continúa cautivando al público de todo el mundo que recorre la ciudad en la visita guiada Magical Mystery Tour que incluye las casas en las que los músicos nacieron y vivieron.


Una de las visitas obligadas es la calle de Penny Lane, que sirvió de inspiración para el tema del mismo nombre: la glorieta, el banco y el peluquero que se mencionan en la letra siguen exactamente en el mismo lugar cinco décadas después.


Otros de los sitios icónicos es Strawberry Fields, que inspiró el tema de John Lennon "Strawberry Fields Forever", una de las canciones más personales del Beatle que hace referencia a su infancia.


En el recorrido no puede faltar el sobrio salón principal de la iglesia de San Pedro donde John Lennon y Paul McCartney se conocieron el 6 de julio de 1957 durante un festival de verano y casi de inmediato iniciaron su primera asociación musical en The Quarrymen, antecedente de los Beatles.



Las letras de los temas musicales "Penny Lane", "Strawberry Fields Forever" y "Eleanor Rigby" hacen referencia directa a Liverpool.
En el cementerio de la iglesia anglicana de San Pedro existe una tumba con la inscripción de Eleanor Rigby, y los especialistas siguen debatiendo si es la misma Eleanor del tema musical escrito por McCartney y lanzado en 1966.


La Beatlemanía se vive en cada rincón de esta ciudad desde el club The Cavern, donde la popular banda fue descubierta por Brian Epstein, y el museo "The Beatles Story", que alberga la primera guitarra de George Harrison, otra de Paul McCartney y el piano vertical de John Lennon.


lunes, 24 de abril de 2017

19 años sin Linda McCartney

Un 17 de abril de 1998 muere la aclamada fotógrafa, vocalista de Wings y esposa de Paul McCartney


Una de las parejas más recordadas de la historia fue la de Paul McCartney con Linda McCartney, quien falleció hace 19 años.


De nombre original Linda Eastman, se consagró como una reconocida fotógrafa. Durante su profesión tuvo la oportunidad de fotografiar a iconos como The Doors, The Rolling Stones, Janis Joplin, Jimi Hendrix, Eric Clapton, Bob Dylan, The Who y Aretha Franklin, entre varios más.



Tiempo después conoció a McCartney, con quien se casó antes del final de The Beatles. Cuando esto se concretó, Linda se integró a la nueva banda de su marido, la cual llevaba por nombre Wings.



musica

Luego de que 'Macca' fuera nombrado Sir por la realiza británica, cambió su nombre a Lady Linda Louise McCartney. 

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