martes, 18 de abril de 2017

Querido John Lennon: imaginaste un mundo que no existe

Una mañana del 1971 te sentaste al piano en tu habitación de Ascot y escribiste una canción. Querías que imaginásemos un mundo sin infierno bajo nosotros. 




Sin embargo, hoy, parte de ese mundo arde en llamas. Siento decirte que después de más de cuatro décadas, las cosas no han cambiado demasiado. El pueblo sirio aúlla de dolor y espanto, sus niños tiemblan de miedo y mueren sin haber dejado de ser niños, que es la peor manera de morir.



Tenías que haber visto esas fotografías de sus rostros sin vida, extirpados de la infancia con el perfume genocida del gas Sarín, abandonados por la indecente flojera de los responsables políticos mundiales.




Padres sin hijos, hijos sin madres, hermanos sin hermanas, todos sin todos, despareciendo bajo la monstruosa voluntad de algunas bestias. Porque los monstruos, oh sí, existen y, a menudo, asoman sus garras por la ventana.


Querías que no hubiese nada por lo que matar o morir, pero se ha convertido en una espantosa rutina que a algunos dementes les sobren razones para conducir esos taxis del horror, lanzar bombas carniceras o liberar armas químicas y traicioneras, con el terrible convencimiento de estar haciendo lo correcto en nombre de una religión impostada. 



Lennon, te imagino al piano acompañado de Yoko soñando con un mundo en el que no hubiera posesiones ni hambruna y, sin embargo, jamás este mundo estuvo tan dividido entre los que tienen y los que no tienen. 



De hecho, el hambre ya no solo devora África sino que se sienta en el sofá de esa familia que vive en el quinto. Deseabas que no hubiese países, ni fronteras que los separase, aunque lo cierto es que nunca como hoy los muros fueron tan inabarcables y los mares tan extensos y voraces.


Soñaste un mundo que no existe, pero sigue cantando. Todavía somos legión las personas que lo hacemos contigo, John, cuatro décadas después, sentadas junto a ti en el piano de tu habitación en Ascot. 


miércoles, 29 de marzo de 2017

Paul McCartney graba disco para cine

El ex Beatle Paul McCartney alista su regreso a los estudios de grabación pues participará en  la banda sonora de una película animada, cuyo nombre aún se mantiene en reserva. 

"Estoy haciendo un nuevo álbum, que es muy divertido. Estoy en medio de eso ", comentó el cantante en una entrevista con BBC Radio. El disco —que aún no tiene fecha de lanzamiento— será producido por Greg Kurstin, el mismo que se encargó del premiado tema "Hello" de Adele en 201 y con McCartney trabajó por primera vez hace dos años.

El más reciente disco que lanzó el músico británico como solista fue New en 2013. En esa línea, su nuevo disco marcaría el retorno del ex Beatle a los estudios de grabación para realizar una producción con canciones inéditas.
Hace muy poco, McCartney  se refirió al recientemente fallecido Chuck Berry como una gran influencia para Los Beatles. "Él vino a uno de nuestros conciertos cuando jugábamos en St. Louis, que es su ciudad natal. Y vino detrás del escenario. Fue genial conocerlo", recordó.

jueves, 29 de diciembre de 2016

50 AÑOS DEL “CARNIVAL OF LIGHT” DE LOS BEATLES ;EL TEMA QUE NUNCA EXISTIO

El 24 de noviembre, empezaron a grabar el tema ‘Sreawberry fields forever’, que John Lennon había compuesto en Almería. En diciembre de 1966, el diseñador David Vaughn le pidió a McCartney que escribiera un tema para el festival Million Volt Light and Sound Rave, dedicado a experiencias electrónicas. Paul, sorprendentemente, aceptó el encargo.



Y TAL DÍA COMO HOY, HACE 50 AÑOS, LOS BEATLES EMPEZARON A SILUETEAR “CARNIVAL OF LIGHT” , EL TEMA INEDITO DE LOS BEATLES, QUE NUNCA HA APARECIDO. 

Era su manera de agradecer el favor de que esa misma cámara de artistas le había hecho cuando le pintó el piano con imágenes psicodélicas. McCartney todavía utiliza el piano en la actualidad cuando se pone al frente de ‘Live and let die’ y ‘Hey Jude’, casi siempre al final de sus actuaciones.


El 5 de enero de 1967, tras grabar Paul, John y George unas voces para el “nuevo tema” ‘Penny Lane’, con el que llevaban trabajando ya más de cinco semanas, más incluso que para ‘Strawberry Fields forever’, se pusieron a trabajar en el encargo de Paul. Ringo seguía aprendiendo a jugar al ajedrez y no intervino en el ‘party’ psicodélico en el que dos estupendos amigos como John y Paul estaban dispuestos para ser “más modernos” incluso que John Cage, aunque fuese a base de LSD.

Cuenta Geoff Emerick, el larguirucho y maravilloso ingeniero de grabación, con el que tuve el honor de trabajar en mi proyecto de ‘Trópico de Cancer’, que la imaginación de Paul ponía dirección a la locura, un delirio aparentemente informe en el que los cuatro Beatles improvisaban. Paul, con acordes delirantes en el organo; George con gemidos de guitarra distorsionada.

Swinging London
Es decir, lo que se llamaba en aquellos tiempos un ‘happening’ artístico. Otra manifestación extraordinaria de lo que el semanario ‘Time’ bautizó ‘Swinging London’,(‘Alocado Londres’) en su reportaje de aquel tiempo, unos años soberbios y llenos de imaginación en la capital de Inglaterra.

Una época en la que ‘Time’ comparaba a Londres con los pícaros años de París, la decadencia de preguerra en Berlín, el glamur de los años 40 de Hollywood y la pecaminosa Nueva York de los años 50. Recuerdo que alguien comparó el ‘Swinging London’ con una novela de Scott Fritzgerald, pero pasada por el filtro de Ian Fleming, el creador de James Bond. Como escribió Peter Evans: “La de los años 60 en Londres no fue una década, una era, una época, sino la ceremonia de la celebración de un continuo ‘happening'”.

Los Beatles partieron de una base ya grabada, un trucos hecho con cintas que sonaban al revés, según el juego que a Paul tanto gustaba y que ya había desarrollado con suerte en el ‘Tomorrow never knows’ del álbum ‘Revolver’. John grabó otro piano y Paul, un bajo. El ingeniero Geoff Emerick registró el montaje a mitad de velocidad para que tomara un empaste todavía más grave y extraño. A continuación, John y Paul, cada uno en un micro, empezaron a gritar demencialmente. John gritaba histéricamente: “Barcelona, Barcelona” y Paul preguntaba “¿’Are you alright’?”.

John todavía estaba obsesionado con el extraño fin de semana que pasó en Barcelona en compañía del mánager de los Beatles, Brian Epstein, que sin duda estaba enamorado de su pupilo Lennon. Por aquella época, John insultaba a Epstein con frases como “cerdo judío” o “maricón de mierda”. John Lennon era agresivo con Brian. Jugaba a ser antisemita y homófobo. Es probable que Brian abusara de la confianza de John durante aquellas misteriosas vacaciones en Barcelona, en el año 1963, cuando Lennon todavía era tierno en la fama. Marianne Faithfull aseguró en el libro de Debbie Geller, que Brian se acostó con John. Esa extraña relación se convirtió en 1991 en una rara película ‘indie’ llamada ‘The hours and the times’. No hace mucho la volví a ver. Hay una escena morbosa con Brian y John en la bañera y otra con los dos en la cama. Nadie se querelló por la película. Ni siquiera Yoko Ono.

Barcelona, Barcelona
Pero volvamos a la grabación del particular ‘hapenning’ ‘Carnival of light’. Paul y John también buscaron para el tema voces de indios americanos, un organo de viejo cine y algún sonido electrónico, acompañado con la voz de John que decía ‘Electricity’. Cupo incluso un trozo de ‘Fixing a hole’, el tema de Paul para el futuro “Sgt. Peppers”. El final acaba con Paul diciendole a Geoff: “¿Podemos volverlo a oír?. La locura dura exactamente 13 minutos y 48 segundos.


El productor George Martin no sabía qué cara poner. Le parecía todo una aberración. Algo indigerible. Para el ingeniero Emerick no fue más que una broma. Se morían de la risa con las pantomimas de John. Lennon se atrevió a repetir la experiencia, muy parecida con ‘Revolution number nine’, del álbum blanco.

El ‘happening’ estaba dominado por el LSD, la droga de moda del ‘swinging London’. En aquellos días, Lennon llegaba a tomarse de cuatro a cinco ‘trips’. Siempre estaba pasado. Y no era feliz. Se aburría soberanamente con su esposa Cynthia. Y Paul , también pesimista y creativo, se había sumergido en cualquier proyecto artístico. A Paul lo atormentaba que su novia, Jane Asher, se hubiera ido de gira teatral a Estados Unidos. Cada vez estaba más claro que no quería casarse con un beatle.

Paul le dio una copia en mono a David Vaughan, que se quedó estupefacto cuando pudo oírla. Al organizador del The Million Volt light and Sound Rave aquello que habían hecho los Beatles le parecía un porquería. Entre otras razones, porque entre los artistas participantes estaban Unit Delta Plus, la banda de Delia Derbyshire y Brian Hodgson, los ‘padres’ de la música electrónica de Gran Bretaña.

carnival-of-light

Pero como era de los Beatles, el tema ‘Carnival of Light’ se escuchó el 28 de enero y el 4 de febrero del año 1967 durante el ‘sarao’ de The Million Volt Light y Sound Rave, también llamado ‘Carnival of light Rave’ -es increíble lo excepcionalmente moderno que es el nombre- en el famoso Roundhouse de Chalk Farm, en Londres. Ninguno de los Beatles acudieron a las dos sesiones.

Geoff Emerick hizo una mezcla en estéreo, con el productor George Martin quejándose todo el tiempo: “¡Esto es una locura,esto es basura!”. Esa mezcla todavía está en el almacén de los estudios de Abbey Road.

A comienzos de 1996, Paul sacó la grabación perdida y quiso incluirla en la ‘Antología 2’ del doble CD de los Beatles. George Harrison ejerció su derecho a veto, con el argumento de que ‘Carnaval of Light’ era una “mierda manipulada”.

Te pongas como te pongas
Hace unos meses, Paul McCartney volvió a reclamar su paternidad sobre la canción y renovó su deseo de publicar el misterioso ‘Carnival of light’, de los Beatles. Lo tiene difícil. Ni Olivia Harrison, la viuda de George, ni Yoko Ono se mueren de ganas por dar su aprobación. A no ser que Paul, siempre diplomático, haya logrado la aprobación, a cambio de cualquier otra cosa. No se sabe nunca en Apple y menos desde que murió Neil Aspinall.

Corren por la red varias versiones de lo que se supone que es ‘Carnival of light’, pero es absurdo pronosticar cuál es la auténtica. El ‘beatlelólogo’ Mark Lewsohn dice que una vez escuchó ‘Carnival of light’ entera, en el estudio Abbey Road, como cortesía por su libro ‘The complete Beatles recording sessions’, pero no estoy seguro de ello, porque habla de una “batería hipnótica”, que, como no sea uno de los ‘loops’ de Mc Cartney, no tienen justificación. El amigo de Paul Barry Miles asegura que el tema es lo más parecido a la experimental producción de Frank Zappa ‘The return of the son of monster magnet’, del extraordinario álbum ‘Freak out’. Paul me dijo que como música de vanguardia ‘Carnival of light’ merece la pena. “Es música fragmentada, pero seria, tan abstracta como cualquier obra de Karl Stockhausen”.



La verdad: no lo sé. Pero, ¿cuántas personas han podido escuchar ‘Carnival of light’, a excepción de aquellos cientos de personas en el ‘happening’ en en medio de los tripis de ácido del Roundhose?.

Es la única canción de los Beatles que no está pirateada, aunque David Vaughn, el amigo de Paul, el organizador del ‘Carnival of light Rave’ asegura que existe una copia en manos de Ray Anderson, en San Francisco. Nadie está seguro de ello. Lo único cierto y seguro es que las cintas en cuatro pistas del tema desconocido y más experimental de los Beatles están guardados en los archivos de Abbey Road.

miércoles, 29 de abril de 2015

McCartney, Starr, Harrison o Lennon: qué Beatle serías según tu tipo de liderazgo


La revista Forbes tomó los postulado de un autor de libros de liderazgo y desarrolló un punteo para asociar tus características con los integrantes del famoso grupo.



Es una de las bandas más famosas del planeta. Cuatro jóvenes deLiverpool se reunieron para cambiar la historia de la música, pero seguramente no habrían podido lograr el éxito que alcanzaron si cada uno hubiese emprendido una carrera por separado.


En este contexto, el autor de libros de liderazgo Colin Ellis reconoce en Ringo Starr y Paul McCartnety algunos rasgos que combinados crearía un líder perfecto. Pero el autor no se queda ahí y sugiere una lista donde puedes identificarte con los rasgos de liderazgo de cada uno de los integrantes del grupo.


Ringo Starr
Fue el último en unirse al grupo, luego de reemplazar a Peter Best en la batería. Según el productor George Martin, Ringo era el baterista que el grupo necesitaba, y aunque no era el músico más versátil disponible, al parecer su personalidad podía ayudar a conseguir la mezcla necesaria para lograr el éxito. Se mantuvo en el grupo aunque nunca fue muy alabado por su calidad técnica, pero su creatividad le valió el respeto en el mundo de la música.

Rasgos clave: conoce sus fortalezas, es seguro y suele reservar para sí mismo sus opiniones.



John Lennon

Fue el fundador de la banda junto a McCartney. Sumamente creativo y el más polémico de los Beatles. Era el con más sensibilidad artística del grupo y lo demostró posteriormente en su carrera en solitario con singles como “Imagine”.

Rasgos clave: pensaba más de lo normal, era resuelto y no tenía miedo de expresar su opinión.



Paul McCartney

Sumamente versátil como músico, además de tener, al menos al principio, un gran entendimiento con Lennon con quien comenzaron a tocar cuando eran unos niños. Además McCartney era el Beatle más exigente de la formación, prolijidad que le permitió continuar con éxito una carrera en solitario.

Rasgos clave: es versátil, constante, motivador y no le gusta alborotar.



George Harrison

Era el más joven de la banda, y el más sensible a la falta de igualdad dentro del grupo, por lo que en Abbey Road decidió hacerse valer durante el proceso y grabó los famosos ‘Here Comes The Sun’ y ‘Something’. Posteriormente también cosecho varios éxito.

Rasgos clave: era auténtico, colaborador y buscaba siempre la igualdad.




Documental revela un cover de Kurt Cobain a Los Beatles

Sencillamente es imperdible: por un lado, la inconfundible, oscura e intimista voz de Kurt Cobain; por otro, la destreza romántica de Paul McCartney , en una balada clásica de Los Beatles.



And I Love Her ( Y la amo ), una de las canciones más apreciadas del cuarteto de Liverpool es versionada por el líder de Nirvana, quien era aficionado a la música de John, Paul, George y Ringo.



Se trata de una grabación casera, corta y cruda (podría decirse); por eso, el sonido no es el mejor, pero se escucha sin dificultad la interpretación de Cobain y el rasgueo de su guitarra.
No se conoce la fecha en la que el artista pudo grabar este cover.


La canción original es parte del soundtrack de la película A Hard Day’s Night (1964), primera de Los Cuatro Grandes.


And I Love Her es una pieza habitual en el setlist de los conciertos de McCartney.

Es el primero con la venia de la familia del malogrado intérprete de Smell Like a Teen Spirit, quien se suicidó el 5 de abril de 1994.



De hecho, la hija de Cobain, Frances Bean , ejerce como productora.


Para esta producción, Morgen realizó una verdadera labor de arqueología, al desenterrar tesoros desaparecidos en los materiales de Cobain.

Desde hace unos días, Morgen da pequeños adelantos de lo descubierto en esos archivos.

El documental se estrenará por HBO, a inicios de mayo, aunque ya fue presentado en la Bernilane y en el Festival Sundance.

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